El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, confirmó que las negociaciones por el alza de aranceles continúan en desarrollo y sostuvo que todavía existe espacio para alcanzar un acuerdo. Sin embargo, advirtió que las declaraciones de ministros chilenos “ajenos a las conversaciones” podrían perjudicar el avance de las tratativas. El diplomático destacó el trabajo de la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, quien encabeza las gestiones por parte de Chile. “Tienen una negociadora muy buena. Ella sabe lo que está haciendo. Hay mucha confianza en ella”, afirmó, antes de llamar a las autoridades a permitir que el proceso siga su curso. Judd calificó como decepcionantes las intervenciones de ministros que han cuestionado públicamente los fundamentos utilizados por Washington para aplicar los gravámenes. “Cuando los ministros dicen cosas y no tienen nada que ver con este proceso, por supuesto que lo hace más difícil”, señaló. El embajador también respondió a las críticas relacionadas con un eventual incumplimiento del Tratado de Libre Comercio entre ambos países. “Lo que pediría es que ese ministro haya leído realmente el tratado de libre comercio”, sostuvo. Según explicó, el acuerdo contempla disposiciones que permitirían aplicar aranceles cuando determinados compromisos no son respetados. Uno de los puntos planteados por Estados Unidos se relaciona con productos elaborados mediante trabajo forzado. Judd aclaró que Washington no acusa que estas prácticas ocurran dentro de Chile, sino que cuestiona el ingreso de mercancías fabricadas bajo esas condiciones en otros países. “Hablamos de productos que se importan a Chile y que son producidos mediante trabajo forzado fuera de Chile”, precisó. Consultado sobre si la preocupación apunta específicamente a China, el representante estadounidense lo descartó. “No hemos mencionado ningún país. Esto no tiene que ver con un país específico”, indicó. Finalmente, reiteró que las negociaciones permanecen abiertas y pidió evitar intervenciones que puedan tensionar el diálogo: “Déjenla hacer su trabajo”, dijo respecto de Estévez. Fuente: ADN Radio Nacional
Las hostilidades en Oriente Medio se reanudaron este miércoles cuando el ejército estadounidense dijo haber interceptado misiles iraníes y haber lanzado un ataque conjunto con Arabia Saudita contra milicias proiraníes en Irak, lo que hizo saltar de nuevo los precios del petróleo. 'Aviones de combate estadounidenses y saudíes atacaron sitios logísticos y de armamento terrorista en el este de Irak', escribió el Mando Central de Estados Unidos para Oriente Medio (Centcom) luego de varios días de calma en el conflicto. El Ministerio de Defensa de Arabia Saudita confirmó estas operaciones conjuntas contra 'milicias terroristas leales a Irán', acusadas de haber intentado atacar con drones instalaciones petroleras en el este del reino. Riad ya había informado de ataques similares el lunes, cuando instó a Irak a impedir que su territorio sea utilizado para lanzar operaciones contra el país. El gobierno iraquí anunció la apertura de una investigación. La 'Resistencia Islámica en Irak', que reúne a los grupos proiraníes, dijo el miércoles en un comunicado que varias personas, sin especificar cifras, resultaron muertas y heridas en los ataques, así como 'daños materiales en varios edificios y propiedades'. El Centcom también afirmó haber 'interceptado con éxito' misiles lanzados por Irán en 'un intento de ataque sorpresa contra las fuerzas estadounidenses desplegadas en Oriente Medio', sin precisar el lugar. El repunte de las hostilidades provocó un alza en los precios del petróleo. Hacia las 03H35 GMT, el barril de WTI estadounidense subía un 4,00%, hasta 82,43 dólares, y el de Brent del mar del Norte, referencia mundial, ganaba un 4,14%, hasta 87,57 dólares. Este miércoles, según la agencia de noticias iraní Tasnim, los Guardianes de la Revolución afirmaron haber atacado tres petroleros que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz. Fuente: Meganoticias
Irán llevó a cabo un ataque el domingo lanzando misiles y drones contra sus vecinos del Golfo, y anunció el cierre del estrecho de Ormuz en respuesta a los ataques estadounidenses. Esta escalada de hostilidades pone en duda la tregua existente y resalta las dificultades para avanzar en las negociaciones para poner fin al conflicto. El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que el alto al fuego había terminado debido a los ataques iraníes contra buques en el estratégico estrecho de Ormuz. El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que lanzó cerca de 140 ataques contra Irán, mientras que Trump afirmó que su país golpeó muy duro a Irán en respuesta. En represalia, los Guardianes de la Revolución anunciaron el cierre del estrecho de Ormuz y lanzaron bombardeos contra países del Golfo aliados de Estados Unidos. Según los Guardianes, el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta nuevo aviso y hasta el fin de las intervenciones estadounidenses en esta región. Medios iraníes reportaron explosiones en varias zonas del país, incluyendo Bandar Abás, Sirik, la isla de Qeshm y la provincia fronteriza con Irak, Juzestán. También se informó sobre la muerte de un soldado iraní en la ciudad sureña de Jask. Esta nueva escalada entre Irán y Estados Unidos destaca la fragilidad de las negociaciones para resolver el conflicto y subraya la importancia estratégica del estrecho de Ormuz como punto crítico para alcanzar un acuerdo pacífico. Fuente: Meganoticias
Nueve meses después de la tregua anunciada en Gaza, el escenario humanitario en la Franja sigue siendo crítico. Aunque el acuerdo contemplaba el alto el fuego, la entrada de ayuda humanitaria, el desarme progresivo de Hamás y la retirada gradual del ejército israelí, la mayoría de esos puntos permanece sin cumplirse. Según autoridades sanitarias gazatíes, más de 1.100 personas han muerto desde el inicio de la tregua, mientras Israel continúa con bombardeos diarios, operaciones selectivas y una ocupación terrestre que reduce cada vez más el espacio disponible para la población civil. Según consigna El País, la oficina de la ONU para los Asuntos Humanitarios (OCHA) alertó además que el acceso al agua potable es hoy una de las mayores preocupaciones de las familias. En medio del bloqueo político, Hamás anunció la disolución de su Gobierno en Gaza, una de las condiciones incluidas en la hoja de ruta impulsada por Washington. Su portavoz, Hazem Qassem, afirmó que el movimiento palestino dio “un nuevo paso al dejar el mando de la Franja”, presentando la decisión como un intento de desbloquear la aplicación del acuerdo. El vocero añadió que con esa medida “eliminamos así cualquier pretexto de la ocupación, que mantiene su agresión y su guerra de exterminio”. Sin embargo, el nuevo comité tecnocrático previsto para administrar temporalmente Gaza aún no ha podido ingresar al enclave, mientras Israel exige que el desarme de Hamás ocurra antes de avanzar en cualquier otra etapa del pacto. La crisis golpea especialmente a la población civil. Desde 2023, las autoridades gazatíes reportan al menos 73.221 fallecidos, cifra que la ONU toma como referencia, con una amplia mayoría de víctimas civiles y un tercio correspondiente a niños. El Ministerio de Sanidad local denunció además que el 70% de las ambulancias está fuera de servicio tras años de asedio. A la emergencia médica se suma el deterioro de las condiciones de vida. El acuerdo contemplaba rehabilitar redes de agua, electricidad y alcantarillado, pero buena parte de la población sigue sin suministro regular, expuesta a aguas residuales, plagas y enfermedades. OCHA identificó en las últimas dos semanas 9.300 casos de varicela, en un contexto de hacinamiento y alta inseguridad alimentaria. La expansión militar israelí también amenaza la entrega de ayuda. Según OCHA, el avance de la llamada Línea Amarilla, que delimita la ocupación, “pone en peligro la labor humanitaria”. En un testimonio difundido por la ONU, un residente gazatí resumió la incertidumbre de miles de familias: “Nos dicen que esto es ahora la Línea Amarilla. ¿Qué se supone que tenemos que hacer?”. Mientras la Junta de Paz liderada por Donald Trump prepara refugios humanitarios en zonas bajo control israelí, el futuro de Gaza continúa atrapado entre exigencias de desarme, bombardeos, bloqueo institucional y una población civil que sigue pagando el costo más alto del conflicto. Fuente: ADN Radio Nacional
Estados Unidos e Irán se vieron envueltos en un intercambio de ataques por segundo día consecutivo, en medio de una disputa sobre el tránsito en el estratégico estrecho de Ormuz. Esta crucial ruta de tránsito petrolero ha sido un punto de tensión en Oriente Medio. Irán reafirmó su intención de mantener el control del paso por el estrecho, que había sido abierto antes de los ataques israelíes y estadounidenses del 28 de febrero, que desencadenaron el conflicto. El jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, declaró que Ormuz solo abrirá bajo disposiciones iraníes. Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el fin de la tregua entre ambas partes tras el primer intercambio de ataques del miércoles. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de sostener nuevas conversaciones. Según las fuerzas estadounidenses, los últimos bombardeos contra Irán tenían como objetivo su capacidad para amenazar la libre navegación en el estrecho de Ormuz. Los ataques causaron la muerte de tres personas y varios heridos en las afueras de Ahvaz, en el suroeste de Irán. Por otro lado, los Guardianes de la Revolución iraníes afirmaron haber alcanzado bases estadounidenses en Baréin y Kuwait en respuesta a las acciones de Washington. El secretario general de la ONU, António Guterres, instó a tomar medidas inmediatas para desescalar la situación y reanudar el diálogo. Tanto Estados Unidos como Irán aseguraron haber alcanzado decenas de objetivos en sus ataques. Omán condenó los ataques contra Baréin y Kuwait, así como contra barcos, sin culpar directamente a Irán. Este país ha mantenido su neutralidad durante las conversaciones sobre el control del estrecho de Ormuz. El tránsito marítimo se había reanudado tentativamente tras un acuerdo firmado en junio entre Washington y Teherán para poner fin a las hostilidades. Sin embargo, casi 6.000 marinos permanecen varados en la zona debido a los recientes acontecimientos. Fuente: Meganoticias
El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, confirmó que las negociaciones por el alza de aranceles continúan en desarrollo y sostuvo que todavía existe espacio para alcanzar un acuerdo. Sin embargo, advirtió que las declaraciones de ministros chilenos “ajenos a las conversaciones” podrían perjudicar el avance de las tratativas. El diplomático destacó el trabajo de la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, quien encabeza las gestiones por parte de Chile. “Tienen una negociadora muy buena. Ella sabe lo que está haciendo. Hay mucha confianza en ella”, afirmó, antes de llamar a las autoridades a permitir que el proceso siga su curso. Judd calificó como decepcionantes las intervenciones de ministros que han cuestionado públicamente los fundamentos utilizados por Washington para aplicar los gravámenes. “Cuando los ministros dicen cosas y no tienen nada que ver con este proceso, por supuesto que lo hace más difícil”, señaló. El embajador también respondió a las críticas relacionadas con un eventual incumplimiento del Tratado de Libre Comercio entre ambos países. “Lo que pediría es que ese ministro haya leído realmente el tratado de libre comercio”, sostuvo. Según explicó, el acuerdo contempla disposiciones que permitirían aplicar aranceles cuando determinados compromisos no son respetados. Uno de los puntos planteados por Estados Unidos se relaciona con productos elaborados mediante trabajo forzado. Judd aclaró que Washington no acusa que estas prácticas ocurran dentro de Chile, sino que cuestiona el ingreso de mercancías fabricadas bajo esas condiciones en otros países. “Hablamos de productos que se importan a Chile y que son producidos mediante trabajo forzado fuera de Chile”, precisó. Consultado sobre si la preocupación apunta específicamente a China, el representante estadounidense lo descartó. “No hemos mencionado ningún país. Esto no tiene que ver con un país específico”, indicó. Finalmente, reiteró que las negociaciones permanecen abiertas y pidió evitar intervenciones que puedan tensionar el diálogo: “Déjenla hacer su trabajo”, dijo respecto de Estévez. Fuente: ADN Radio Nacional
Las hostilidades en Oriente Medio se reanudaron este miércoles cuando el ejército estadounidense dijo haber interceptado misiles iraníes y haber lanzado un ataque conjunto con Arabia Saudita contra milicias proiraníes en Irak, lo que hizo saltar de nuevo los precios del petróleo. 'Aviones de combate estadounidenses y saudíes atacaron sitios logísticos y de armamento terrorista en el este de Irak', escribió el Mando Central de Estados Unidos para Oriente Medio (Centcom) luego de varios días de calma en el conflicto. El Ministerio de Defensa de Arabia Saudita confirmó estas operaciones conjuntas contra 'milicias terroristas leales a Irán', acusadas de haber intentado atacar con drones instalaciones petroleras en el este del reino. Riad ya había informado de ataques similares el lunes, cuando instó a Irak a impedir que su territorio sea utilizado para lanzar operaciones contra el país. El gobierno iraquí anunció la apertura de una investigación. La 'Resistencia Islámica en Irak', que reúne a los grupos proiraníes, dijo el miércoles en un comunicado que varias personas, sin especificar cifras, resultaron muertas y heridas en los ataques, así como 'daños materiales en varios edificios y propiedades'. El Centcom también afirmó haber 'interceptado con éxito' misiles lanzados por Irán en 'un intento de ataque sorpresa contra las fuerzas estadounidenses desplegadas en Oriente Medio', sin precisar el lugar. El repunte de las hostilidades provocó un alza en los precios del petróleo. Hacia las 03H35 GMT, el barril de WTI estadounidense subía un 4,00%, hasta 82,43 dólares, y el de Brent del mar del Norte, referencia mundial, ganaba un 4,14%, hasta 87,57 dólares. Este miércoles, según la agencia de noticias iraní Tasnim, los Guardianes de la Revolución afirmaron haber atacado tres petroleros que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz. Fuente: Meganoticias
Irán llevó a cabo un ataque el domingo lanzando misiles y drones contra sus vecinos del Golfo, y anunció el cierre del estrecho de Ormuz en respuesta a los ataques estadounidenses. Esta escalada de hostilidades pone en duda la tregua existente y resalta las dificultades para avanzar en las negociaciones para poner fin al conflicto. El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que el alto al fuego había terminado debido a los ataques iraníes contra buques en el estratégico estrecho de Ormuz. El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que lanzó cerca de 140 ataques contra Irán, mientras que Trump afirmó que su país golpeó muy duro a Irán en respuesta. En represalia, los Guardianes de la Revolución anunciaron el cierre del estrecho de Ormuz y lanzaron bombardeos contra países del Golfo aliados de Estados Unidos. Según los Guardianes, el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta nuevo aviso y hasta el fin de las intervenciones estadounidenses en esta región. Medios iraníes reportaron explosiones en varias zonas del país, incluyendo Bandar Abás, Sirik, la isla de Qeshm y la provincia fronteriza con Irak, Juzestán. También se informó sobre la muerte de un soldado iraní en la ciudad sureña de Jask. Esta nueva escalada entre Irán y Estados Unidos destaca la fragilidad de las negociaciones para resolver el conflicto y subraya la importancia estratégica del estrecho de Ormuz como punto crítico para alcanzar un acuerdo pacífico. Fuente: Meganoticias
Nueve meses después de la tregua anunciada en Gaza, el escenario humanitario en la Franja sigue siendo crítico. Aunque el acuerdo contemplaba el alto el fuego, la entrada de ayuda humanitaria, el desarme progresivo de Hamás y la retirada gradual del ejército israelí, la mayoría de esos puntos permanece sin cumplirse. Según autoridades sanitarias gazatíes, más de 1.100 personas han muerto desde el inicio de la tregua, mientras Israel continúa con bombardeos diarios, operaciones selectivas y una ocupación terrestre que reduce cada vez más el espacio disponible para la población civil. Según consigna El País, la oficina de la ONU para los Asuntos Humanitarios (OCHA) alertó además que el acceso al agua potable es hoy una de las mayores preocupaciones de las familias. En medio del bloqueo político, Hamás anunció la disolución de su Gobierno en Gaza, una de las condiciones incluidas en la hoja de ruta impulsada por Washington. Su portavoz, Hazem Qassem, afirmó que el movimiento palestino dio “un nuevo paso al dejar el mando de la Franja”, presentando la decisión como un intento de desbloquear la aplicación del acuerdo. El vocero añadió que con esa medida “eliminamos así cualquier pretexto de la ocupación, que mantiene su agresión y su guerra de exterminio”. Sin embargo, el nuevo comité tecnocrático previsto para administrar temporalmente Gaza aún no ha podido ingresar al enclave, mientras Israel exige que el desarme de Hamás ocurra antes de avanzar en cualquier otra etapa del pacto. La crisis golpea especialmente a la población civil. Desde 2023, las autoridades gazatíes reportan al menos 73.221 fallecidos, cifra que la ONU toma como referencia, con una amplia mayoría de víctimas civiles y un tercio correspondiente a niños. El Ministerio de Sanidad local denunció además que el 70% de las ambulancias está fuera de servicio tras años de asedio. A la emergencia médica se suma el deterioro de las condiciones de vida. El acuerdo contemplaba rehabilitar redes de agua, electricidad y alcantarillado, pero buena parte de la población sigue sin suministro regular, expuesta a aguas residuales, plagas y enfermedades. OCHA identificó en las últimas dos semanas 9.300 casos de varicela, en un contexto de hacinamiento y alta inseguridad alimentaria. La expansión militar israelí también amenaza la entrega de ayuda. Según OCHA, el avance de la llamada Línea Amarilla, que delimita la ocupación, “pone en peligro la labor humanitaria”. En un testimonio difundido por la ONU, un residente gazatí resumió la incertidumbre de miles de familias: “Nos dicen que esto es ahora la Línea Amarilla. ¿Qué se supone que tenemos que hacer?”. Mientras la Junta de Paz liderada por Donald Trump prepara refugios humanitarios en zonas bajo control israelí, el futuro de Gaza continúa atrapado entre exigencias de desarme, bombardeos, bloqueo institucional y una población civil que sigue pagando el costo más alto del conflicto. Fuente: ADN Radio Nacional
Estados Unidos e Irán se vieron envueltos en un intercambio de ataques por segundo día consecutivo, en medio de una disputa sobre el tránsito en el estratégico estrecho de Ormuz. Esta crucial ruta de tránsito petrolero ha sido un punto de tensión en Oriente Medio. Irán reafirmó su intención de mantener el control del paso por el estrecho, que había sido abierto antes de los ataques israelíes y estadounidenses del 28 de febrero, que desencadenaron el conflicto. El jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, declaró que Ormuz solo abrirá bajo disposiciones iraníes. Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el fin de la tregua entre ambas partes tras el primer intercambio de ataques del miércoles. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de sostener nuevas conversaciones. Según las fuerzas estadounidenses, los últimos bombardeos contra Irán tenían como objetivo su capacidad para amenazar la libre navegación en el estrecho de Ormuz. Los ataques causaron la muerte de tres personas y varios heridos en las afueras de Ahvaz, en el suroeste de Irán. Por otro lado, los Guardianes de la Revolución iraníes afirmaron haber alcanzado bases estadounidenses en Baréin y Kuwait en respuesta a las acciones de Washington. El secretario general de la ONU, António Guterres, instó a tomar medidas inmediatas para desescalar la situación y reanudar el diálogo. Tanto Estados Unidos como Irán aseguraron haber alcanzado decenas de objetivos en sus ataques. Omán condenó los ataques contra Baréin y Kuwait, así como contra barcos, sin culpar directamente a Irán. Este país ha mantenido su neutralidad durante las conversaciones sobre el control del estrecho de Ormuz. El tránsito marítimo se había reanudado tentativamente tras un acuerdo firmado en junio entre Washington y Teherán para poner fin a las hostilidades. Sin embargo, casi 6.000 marinos permanecen varados en la zona debido a los recientes acontecimientos. Fuente: Meganoticias